5.6 LA CELEBRACIÓN - Otros rituales - El matrimonio Judío
Ambos contrayentes deben ser judíos, de madre judía. Deben presentar el certificado de judeidad que se tramita en el rabinato de la AMIA. Para demostrar que pertenecen a una familia judía deben presentar el ketubá de sus padres, un contrato matrimonial que describe las obligaciones y deberes de los contrayentes, , las obligaciones que tiene el esposo para con su esposa: proveerla de alimento y ropa además de cuidarla, amarla y protegerla. se lee en hebreo ante dos testigos. Dicho contrato se proporciona en la sinagoga. En ocasiones, según la congregación, la persona puede convertirse al judaísmo, si la congregación lo permite. Si son divorciados y quieren casarse nuevamente por la religión judía, el divorcio debe estar realizado de acuerdo a la ley Judía, al Guet. Es decir que si existiese otro matrimonio religioso anterior, éste deberá estar anulado por la Comisión de Divorcios del Seminario Rabínico para que se pueda celebrar el nuevo matrimonio. Al igual que en la boda católica, los novios tendrán que inscribirse en la sinagoga de su elección y deberán tener una entrevista con el Rabino que los casará. Ritual de la ceremonia La novia viste de blanco, con velo y el novio el traje judío, kiteel, con un talit sobre sus hombros y , aunque no pertenezca a la religión judía , una kippa blanca. La pareja toma su lugar bajo el palio nupcial que simboliza su futuro hogar. Chuppah, o pabellón. El chuppah es un pedazo de tela adornado, como hogar simbólico para la nueva pareja. Esto simboliza la idea de la mujer que es una luz protectora, circundante de la casa, que la ilumina con entender y la protege contra daño del exterior. Una vez que están todos en el templo, o lugar de la ceremonia, el rabino da la bienvenida a los invitados y bendice a los contrayentes. Es el momento en que el novio coloca el anillo a la novia en el dedo índice de la mano derecha, en este momento pronuncia la frase “con este anillo te consagro como mi esposa de acuerdo con la ley de Moisés y del pueblo de Israel” . Finalizada la ceremonia se lo cambiará al dedo anular de la mano izquierda. La novia no deberá llevar ninguna joya, el anillo de boda tiene un simbolismo especial, debe pertenecer al novio, ser de metal precioso, estar hecho de una sola pieza, no admite superposiciones trenzados ni piedras pero si puede llevar alguna grabación. Después de este momento el rabino lee el ketubá contrato matrimonial, todos se levantan para que puedan ver como se firma. A continuación el jazán canta las 7 bendiciones y el rabino pronuncia un sermón a la pareja, los novios beben vino de la misma copa, que el novio tirará al suelo y pisará como símbolo de la fragilidad del matrimonio, esto da paso a un retiro de la pareja como símbolo de la consumación del matrimonio antes de pasar a la recepción de lo invitados. El banquete comienza con la bendición del pan trenzado, jalá, que simboliza la unión de las dos familias, en los banquetes, los judíos respetan sus normas con respecto a los alimentos. En España, la religión judía está considerada como una confesión de arraigo. Con respecto a esta comunidad y sus ritos el Estado español mantiene un acuerdo de cooperación con la federación de Comunidades Israelitas de España, las comunidades judías no federadas no tienen este acuerdo de cooperación. |
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