2.1 ETIQUETA - La Novia


Es sabido que las tradiciones de la familia marcarán el ritmo de toda la preparación y la celebración del casamiento, aunque es esencial que recordemos que es nuestro día y que todo debe estar dispuesto según nuestro gusto.

Tradicionalmente, la novia ha ido vestida de blanco, símbolo de pureza, y en una época no muy lejana, símbolo también de la posición social (ya que no todas las familias podían permitirse los vestidos blancos, elaborados únicamente por grandes diseñadores). En las familias más modestas era tradicional el vestido negro.

En la sociedad actual, la novia es quien elige su traje de acuerdo a sus preferencias y estilo, intentando plasmar su personalidad en él. En cuanto a la gama de colores, la gran mayoría opta por los claros (desde el blanco a los ocres y dorados). En cuanto al largo del vestido, obviamente dependerá del tipo de ceremonia, tradicionalmente la opción más elegante ha sido hasta cubrir completamente el zapato. Los diseños actuales son capaces de sacar el máximo partido a las distintas fisonomías. En cualquier caso, la elegancia, la sencillez y la naturalidad serán la clave de una buena elección.

 

Tanto la mantilla como el velo, siguen siendo hoy día un complemento indiscutible en el atuendo de la novia, ambos tienen un significado similar en torno a la inocencia y la virginidad aunque la primera tiene su origen en España y el segundo en Oriente. Indistintamente, la novia en su día lo portará bajado, cubriendo su rostro hasta el momento en el que el oficiante pronuncie las palabras: “Puede besar a la novia”.

En función del traje y los complementos escogidos, se pensará en el peinado que más les conviene.

El segundo rasgo característico del atuendo de la novia, es el ramo. Desde los tiempos griegos hasta la actualidad, se han venido utilizando flores con significados de pureza y amor, como pueden ser el azahar, la caléndula o el tilo. Hoy en día, se elabora más en consonancia con el traje y los rasgos de la novia. También es costumbre que todos los ornamentos florales de la ceremonia vayan en la misma consonancia.
* Lenguaje de las flores:
http://usuarios.lycos.es/lanaturalezanet/lenguaje-flor.htm

A través de la historia, el abanico ha sido utilizado para apartar el calor de monarcas y altas personalidades, así como un complemento femenino (también masculino, en la Inglaterra de Isabel I) que indicaba elegancia y buen gusto. Hoy en día se utiliza en su sentido más práctico y sobre todo en zonas con altas temperaturas.

 

La familia de la novia
En función de la magnitud que los novios quieran dar a la celebración, las familias de ambos se adecuarán de manera que se armonice una etiqueta determinada.
Si el novio va de frac o chaqué, lo lógico es que el padre de la novia y el padrino, vayan en consonancia (aunque no es estrictamente necesario). Del mismo modo, no sería conveniente que el padre fuese de chaqué y el novio de traje.

La madre y las hermanas de la novia, seguirán la misma etiqueta que el resto de invitadas, detallada más adelante. Para distinguirse, pueden optar por incluir una mantilla en sus atuendos, aunque suele estar reservada para la madrina. En cualquier caso, podrá ser de cualquier color menos blanco/blanco roto, por estar reservado para la novia.

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